GINSBURG

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T.L.:Ginsburg ¿También olvidaste a Ginsburg?

B.S.: No. Ginsburg, por otra parte, no es un investigador, no es un historiador que pida el olvido porque, si bien me parece uno de los historiadores más interesantes, no tiene la potencia cultural y filosófica y la presencia en la esfera pública, en los medios de comunicación y hasta en la televisión que adquirió Benjamin, la notoriedad que adquirió la Escuela de Francfort, etc. etc., o sea que no se puede decir olvidar a Ginsburg; sería casi ridículo, lo cual no quiere decir que no me parezca un extraordinario historiador. Pero no, no ha sido configurado como uno de esos faros, lo que Bourdieu llama un escritor faro como se configuró Benjamín en los años setenta y ochenta.

Tengo que confesar, para ser justa, yo no sabía quién era Ginsburg y en 1979 un historiador inglés, hoy muerto, Ralf Samuels, me habla de Ginsburg, me menciona el libro, y yo le pregunto si es el hijo de Natalia Ginsburg y el me responde: sí, efectivamente, es el hijo de Natalia Ginsburg. Voy a Italia y compro el libro El queso y los gusanos, y su prólogo es un texto que realmente me entusiasma, su discusión con el populismo negro de Foucault - años setenta, era un momento de auge foucaultiano. Por todas partes uno encontraba poder y saber, y saber y discurso, y discurso y saber y el panóptico, permanentemente se era confrontado con panópticos. Eso era un vicio, del cual sólo en parte era responsable Foucault, mas bien era el problema de la repercusión.

Cuando yo encuentro la discusión que hace Ginsburg con Foucault y con Michel de Certeau, también en parte sobre el populismo negro, me parece realmente una posición de alguien, de una intervención de coraje dentro de la discusión y dentro del va de suyo académico de ese momento. Por otro lado, cuando leo el libro creo que es uno de los grandes estudios sobre recepción; la teoría de la recepción es una teoría que es al mismo tiempo muy fascinante pero que es relativamente sencilla de desarrollar sobre lo que Bodica llama las concretizaciones críticas, es decir, sobre la recepción escrita de las obras o sobre la transformación, como hace Jauß con la Ifigenia, digamos, sobre la transformación de una obra, una obra de Racine, su transformación como aparece en una obra de Goethe, etcétera. En ese sentido la teoría de la recepción es realizable porque están las fuentes escritas aparte, que muestran concretizaciones, que muestran lecturas, interpretaciones a partir de los textos originales, etcétera, pero es mucho más difícil de trabajar la teoría de la recepción sobre culturas populares, que son, como diría Gramsci, culturas que no se escriben al mismo tiempo que se producen; que en realidad esperan siglos a que los letrados las escriban como en los cuentos populares recogidos por los Hermanos Grimm o por Perrault -, por tanto es muy difícil evaluar cuestiones de recepción en el caso de actores populares o culturas populares, y lo que hace Ginsburg con las actas del proceso de la inquisición al molinero es ir siguiendo de qué forma algunos libros como Mandeville, el florilegio de la Biblia, los evangelios apócrifos, fueron constituyendo el mundo que hace posible la herejía de Menocchio. Esto es exactamente un estudio de recepción. El texto de Ginzburg es la mejor prueba que los públicos no son inermes frente a los textos o a las imágenes. Es el que mejor prueba la teoría contraria a la manipulación. No conozco una prueba mejor, porque las demás me parecen que son afirmaciones, tales como que la gente no repite textualmente lo que ve por televisión, sino hace con ello otras cosas, es decir, es más bien, la traslación de la teoría de Michel de Certeau a la visión de televisión. Mientras que Ginsburg dice, bueno, arremanguémonos y veamos una fuente - por supuesto tiene la fortuna de haber encontrado los procesos de la inquisición -, veamos en esta fuente cómo es la recepción, cómo a partir de una cultura popular, una cultura popular muy vinculada con la vida de aldea, con lo material, pero también con ciertos procesos intelectuales que se estaban dando en el Friuli en ese momento, se reciben ciertas obras, cuál es la historia de esta recepción y qué produce esta recepción. En este sentido yo creo que es , hasta el momento, un libro insuperado de recepción popular, y es mucho más convincente que todas las teorías de lo que la gente hace con los medios de comunicación.