CINE

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CATECISMO | CHISME | CUERNAVACA

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Sólo la literatura tiene más importancia para mí en mi escala valorativa. La mirada jerárquica en el caso del cine, en lo que a mí respecta, se encumbra. El cine es cada vez más un instrumento formativo no sólo del imaginario colectivo, que sería una espantosa obviedad, sino de la relación que tengo con la literatura. Me tocó pertenecer a una generación en la cual el cine es todavía una forma de contemplación literaria. Ahora los jóvenes van al cine con una mirada fílmica. A mí no me fue dada esa libertad o esa disminución, según se juzgue. Yo empecé a ver cine al mismo tiempo que leía, y siempre veía en el cine los elementos que me corroboraban mi lectura: si era de aventuras de Mark Twain, si era de lágrimas y desdichas mi lectura de los rusos o de los escritores de melodramas mexicanos. Ya después en la universidad el cine se me convirtió en una adicción aparatosa, porque lo que leía y extraía eran siempre conclusiones literarias, desde luego con el film noir que para mí es en este momento ya por obsesión una de las maneras de ser feliz, también con la comedia, con la comedia musical, con el melodrama.

En los últimos tiempos mi afición por el cine se vuelve a unir entre arrecifes y escollos, porque tengo un cuaderno que se llama Nevermore, y en mi Nevermore está lo que jamás volveré a hacer: jamás veré una película de Robin Williams, jamás veré una película de Tom Cruise, jamás veré una película de Tom Hanks. Todas esas prohibiciones que me hago son, en parte, para fomentar mi salud mental, en parte para afirmar lo último de singularidad que me queda y en parte por experiencia; todo esto me ha llevado a una reclusión fílmica de cierto orden. Jamás veré una película ya de Jim Carrey, me gustó The Truman Show pero después cometí el inmenso error de ver una película supuestamente situada en el macartismo que es de una abyección perfecta. Lo que hago ahora es concentrarme en los clásicos. Para fortuna de mi vida surgió el video y ahora me prosterno ante la existencia del DVD, me concentro en los clásicos y me concentro en la posibilidad de ver cine europeo, cine asiático, cine latinoamericano y el cine norteamericano que se deja ver; desde luego pensaría muchísimo antes de ver una película de Spielberg, no vería ya una película de George Lucas.