SOCIALES, CIENCIAS

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¿Cómo ves la relación entre la historia como disciplina y las ciencias sociales?

Yo dije antes que mi formación de historia (se dió) en un momento en que existía una relación muy fuerte entre la historia de avanzada y las ciencias sociales, o sea nosotros considerábamos en los años sesenta o setenta que la historia que se hacía y que se había hecho en la universidad era una historia institucional, antigua y oprimida, y que la nueva historia era la historia que tomaba las ciencias sociales como modelo teórico fuerte y que de alguna manera se convertía en una ciencia social que tomaba los paradigmas o los modelos fuertes de la economía, de la sociología y, un poco más tarde, de la ciencia política, como categorías teóricas, como metodología - como modelos fuertes - para constituirse como ciencia. Bueno, creo que eso tuvo su auge precisamente a partir de la posguerra y en los años cincuenta, sesenta, setenta, digamos, como máximo, y ya en los años ochenta esto entra en crisis - y aquí no estoy hablando de la Argentina - hay un editorial de la revista "Annales", el grupo francés de la "Annales", que fue quizás el que con más fuerza influyó sobre esa asociasión entre ciencias sociales e historia en Argentina, fue el mensaje de "Annales" el que se recogió muy fuertemente. En el año no me acuerdo bien si en el 87 ó en el 88, "Annales" publica un editorial que se llama "Historia y Ciencias Sociales - ¿un vuelco crítico?", se pregunta. Y efectivamente el editorial, que es muy cortito, lo que pasa a decir es que efectivamente la relación de la historia con las ciencias sociales está en crisis, y que hay ahora otras disciplinas que están sirviendo a la historia como modelos teóricos o como cantera de categorías y de inspiraciones, y entonces por supuesto
desde la semiología, hasta la antropología, pasando incluso por la crítica literaria, etc., que aparecían como disciplinas a las cuales los historiadores comenzamos a recurrir en búsqueda sobre todo de categorías, de modelos de análisis, lentes, preguntas, y se debilitaba la relación con las ciencias sociales. Yo creo que eso está muy claro ahora y me parece que la ventaja de eso, esa crisis de la relación con las ciencias sociales tiene que ver también con una crisis en esa idea que yo antes mencionaba de la historia como proveyendo una narrativa que vincula pasado, presente y futuro, y que implica una dirección hacia algo, es decir, la Historia como proceso progresivo. Esto hoy está en cuestión, no quiere decir que algunos piensen que es así, pero digamos no es ya la opinión mayoritaria, y esa crisis de la idea progresiva de la historia, una idea progresiva que estaba presente tanto en el modelo marxista sin duda en los años 60, pero también en otros modelos, por ejemplo el desarrollismo o el funcionalismo, todos tenían la idea de metas a las cuales la historia llegaba, y por lo tanto, generalmente, la historia como disciplina proveía las narraciones de progresividad - como se entendiera ese progreso, no es el progreso antiguo, pero como se entendiera ese progreso. Me parece que todo eso esá hoy puesto en cuestión y ha estallado, en ese sentido, ese lugar de la historia. Y en relación con esto, entonces, ya no hay modelos disciplinarios paradigmáticos fuertes. Quiere decir que hoy, si bien la historia intelectual está muy de moda y está produciendo cosas muy interesantes, no es que toda la historia tenga que ser intelectual. Aunque algunos historiadores piensan que sí, pero digamos, otros piensan que no y está todo bien. Quiero decir, es totalmente legítimo. La historia política tiene su lugar, es decir, que hay de alguna manera un florecimiento de distintas posibilidades que provienen de la transformación que la historia tiene en la sociedad hoy y que han producido, en el campo, una enorme libertad de acción, yo creo. El no tener más ciertos deberes teleológicos, digamos, ha liberado a la historia y le ha permitido - como digo - cortar con esas relaciones fuertes que hacían que el que no hiciera historia como ciencia social se consideraba que no hacía historia. Así como en otras épocas el que no hacía historia institucional no hacía historia; y hoy no hay campos predilectos. Yo creo que hay campos que andan mejor que otros, pero no hay campos predilectos y es legítimo hacer cualquier tipo de historia.