Cuba

Jaime Andrés Báez León

jaime_andres

ZI Lateinamerika-Institut

Doktorand/in

Aufgabenbereich

Literaturen und Kulturen Lateinamerikas

E-Mail baez_jaime@yahoo.com

Jaime Andrés Báez León estudió literatura en la Universidad Nacional de Colombia, posteriormente realizó estudios de maestría en literatura en la Pontificia Universidad Javeriana. Ha sido profesor de Crítica y teoría Literaria, Didácticas de la literatura, Literatura Latinoamericana y Literatura Europea de los Siglos XIX y XX en las universidades Nacional, Javeriana y UNIMINUTO. Ha publicado artículos sobre narrativa y poesía colombiana contemporánea, así como reseñas en las revistas Teoría historia y crítica y Educación Estética de la Universidad Nacional de Colombia. Actualmente es profesor del departamento de literatura en la Pontificia Universidad Javeriana y candidato a doctor con una tesis acerca de los problemas de la crítica literaria colombiana de 1960 a 1980 en la Freie Universität de Berlín.

Dissertationsprojekt: Historia de la crítica literaria en Colombia de 1960 a 1980: los debates de la novela

La crítica literaria latinoamericana que escribió entre los años 1960 y 1980 estaba de acuerdo en que el boom de la novela en el continente tenía una significación definitiva. Se sentía que, por primera vez, el mundo daba la vuelta y dejaba de pensar la literatura únicamente en términos de los paises de tradiciones e instituciones aparentemente más fuertes (Francia, Alemania, Inglaterra, EE.UU) y miraba ahora hacía lugares como Perú, Colombia, Uruguay o Venezuela. Algunos de estos países, con tradiciones literarias propias no siempre interconectadas, pero al menos no ya totalmente nacionalistas, estaban en procesos de modernización que habían comenzado a principios del siglo XX pero que, después de la segunda guerra mundial que prácticamente no tocó al continente en términos de infraestructura, habían tomado unas nuevas direcciones.

Al explicar el impacto de la novelística del “boom” ha sido difícil evitar la posterior reducción de esta a una supuesta poética que podría englobarla, por ejemplo el “realismo mágico” —que ni siquiera sería capaz de definir la obra completa de García Marquéz, por poner el ejemplo más conocido—, y esto ha desatado debates acerca de la pluralidad y la naturaleza misma del boom. Muchas de estas cuestiones, sin embargo, ya estaban claras para autores como Angel Rama o Rafael Gutiérrez Girardot en los años 70 y no se han retomado con la profundidad necesaria.

Curiosamente, mientras que en algunos círculos académicos contemporaneos el tema del boom es descartado, pues en últimas la literatura latinoamericana ha producido obras valiosas después de este periodo, por otra parte muchos de los lectores no dejan de apelar a estas novelas para ejemplificar la tradición novelistica más fuerte del sub-continente. Es probable que no se trate de algo accidental, ya que la novelística del “boom” sigue siendo definitiva y no solo por las obras, muchas de las cuales han sido ampliamente estudiadas, sino también por las transformaciones del campo vinculadas a este momento de la narrativa latinoamericana.

No hace falta, pues, una historia de la novela del “boom”, ya que se han escrito trabajos valiosos en esa dirección, ni tampoco una historia del fenómeno literario en términos de ventas editoriales; sino más bien una historia de la crítica literaria contemporánea de este fenómeno. Una historia que describa algunos de los debates que roderon la recepción de las novelas y que apunte a analizar cómo se dio la profesionalización de la actividad crítica, paralelamente a la profezionalización de la actividad del escritor en latinoamerica, durante este período.

Para escribir esa historia deben comprenderse al menos dos procesos que se superponen durante los años 50 en latinoamérica: por un lado la profesionalización y, por el otro, el significado histórico del boom. Mientras que el primer proceso es un fenomeno propio del campo literario, el segundo está atado a un momento histórico particular. Es innegable que existen trasformaciones políticas muy significativas para el sub-continente durante este periodo. Situaciones como “La Violencia” en el caso colombiano o “la revolución cubana” y las dictaduras de la segunda mitad del siglo, en el plano más general de Cuba, el Gran Caribe, Brasil o el cono sur —en general se trata de coyunturas políticas que van a marcar la manera de entender el continente—; van de la mano, al menos en el caso colombiano, pero probablemente en otros casos también, con discusiones internas en universidades o revistas, y formación de nuevos lectores en distintos espacios que crearán un ambiente ideal para que la novela tenga un rol protagónico en las dos décadas siguientes. Es evidente, además, que las preocupaciones de diversos escritores por los problemas estéticos de la novela resultaron definitivas en las discusiones que se dieron al interior del espacio conformado por académicos, intelectuales y lectores, y que estas preocupaciones van a marcar el desarrollo posterior de la literatura en el continente.

Puesto que la literatura, como el arte en general, implica siempre una discusión acerca de una manera particular de acercarse a la realidad y, en ese sentido, al discutir las novelas los autores implícitamente hacían evidente cuál era su interpretación de las realidades latinoamericanas, esto hacía de la crítica literaria producción de conocimiento que valdría la pena rescatar hoy en día, precisamente porque muchas de estas ideas son actuales y tienen mucho que aportar a los debates contemporáneos sobre la literatura no solo hispanoaméricana sino mundial.

Así, el propósito central de este proyecto es contribuir a la escritura de la historia de la crítica literaria en Colombia, ubicándola en la perspectiva de los problemas de la crítica latinoamericana de los años 1960 a 1980 y señalando, particularmente, los debates sobre las novelas de la época.