Cuba

Jorge J. Locane

Jorge J. Locane

ZI Lateinamerika-Institut

Literaturen und Kulturen Lateinamerikas

Lehrbeauftragter

E-Mail jjlocane@gmail.com

Jorge J. Locane nació en Buenos Aires donde se graduó de Licenciado en Letras por la Universidad de Buenos Aires. Desde el 2008 reside en Berlín donde obtuvo un Máster en Estudios Latinoamericanos. Actualmente, está en la fase final de su doctorado bajo la asesoría de la Prof. Susanne Klengel. Su tesis se titula: “Miradas locales en tiempos globales. Intervenciones literarias sobre la ciudad latinoamericana”. Es cooeditor de la revista bilingüe de literatura alba. lateinamerika lesen dedicada a la mediación cultural entre Alemania y América Latina. Trabaja como docente, investigador y asistente editorial en el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la FU Berlin. Algunas de sus publicaciones se pueden encontrar en revistas como Amerika de Francia o Estudios de Teoría Literaria de Argentina. En este momento prepara una antología de poesía berlinesa escrita en castellano, para mayo del 2015, y su poemario Poesía indestructible, para abril del mismo año, ambosa publicarse en la casa editorial LUPI del País Vasco.

gefördert durch KAAD

Dissertationsprojekt: “Miradas locales en tiempos globales. Intervenciones literarias sobre la ciudad latinoamericana”

La crítica literaria observa que, de los años 90 en adelante, desde que el mundo ha ingresado en la fase de la globalización inaugurada con el derrumbamiento del proyecto socialista, la ciudad ha cobrado un protagonismo insólito hasta el momento. Así lo formula, por ejemplo, Andrea Jeftanovic: “La reiterada aparición de la ciudad en gran parte de la literatura latinoamericana actual hace evidente que el nudo semántico urbano se encuentra en el centro de la pregunta por la realidad, y ha tomado un lugar predominante en la pulsión creadora y en la representación” (2007: 73). En base a esta afirmación, el proyecto se pregunta por qué y cómo.

La línea argumentativa que se sigue para responder a los interrogantes sostiene que las ficciones narrativas latinoamericanas surgidas desde 1990 en adelante han comenzado a nutrirse de un imaginario en congruencia con los reordenamientos globales que obliga a reformular las conceptualizaciones privilegiadas en instancias anteriores. Esto quiere decir que no solo les prestan atención a los grandes espacios de tránsito y comunicación posnacionales, sino también a los espacios locales mínimos, los que también han comenzado a reconfigurarse tras la vacilación de referentes mayores como los que proponían las identidades nacionales. Se parte del principio de que, como un fenómeno paralelo de lo que Henri Lefebvre denomina urbanización completa (2003 [1970]), la literatura latinoamericana ha devenido esencialmente urbana, esto es, que la dialéctica civilización/barbarie ahora se diluye o se resuelve dentro de los límites de la ciudad, con lo cual aparecen nuevas configuraciones espaciales y territorios (cronotopos, en el sentido más estrecho que siguiendo a Mijail Bajtin se le da en el capítulo II del trabajo) que desafían los esquemas que proponía la narrativa moderna como Una excursión a los indios ranqueles (1870), La vorágine (1924), Canaima (1935) o incluso Los pasos perdidos (1953) o Cien años de soledad (1967).

Al mismo tiempo, se sostiene que la experimentación de las reconfiguraciones del espacio local a partir de un imaginario actualizado ha exigido la activación y/o reformulación de una serie de recursos específicos que le asignan a la literatura, en tanto discurso que se ha mostrado preocupado por las transformaciones espaciales recientes, un estatus privilegiado de gran versatilidad y poder crítico –frente a la sociología, la etnografía, los estudios urbanos o culturales– y como un modo de intervención simbólico paralelo al ejercido por organizaciones sociales y otras instituciones. Los recursos que se examinan como especialmente recurrentes son cuatro –al margen de que efectivamente pueda haber otros–. Estos son, en primer término, lo que (en el capítulo II) aparece caracterizado como cronotopos posnacionales. Es decir, dispositivos ficcionales de segregación que se definen por su dinámica interna y, acaso, por sus propias contradicciones y que ya no se insertan en regímenes dominados por el imaginario de la nación. Un segundo bloque está constituido por lo que, respectivamente, se denomina flânerie “anacrónica” (capítulo III), ciudades textuales prospectivas (capítulo IV) y ciudades textuales de la memoria (capítulo V). Es decir, un movimiento físico –y fundamentalmente circular– sobre el espacio, un movimiento que proyecta imágenes hacia el futuro y uno mental hacia el pasado. Se trata, en su conjunto, de dispositivos de exploración y (re)creación del espacio urbano, de recursos de intervención crítica sobre la materialidad espacial, que solo la literatura, y tal vez otros lenguajes estéticos como el cine, pueden activar.