Mujeres en la política / Heroínas de la historia

El concepto de mujeres en la política/heroínas de la historia contrasta a primera vista con los de maternidad y mujeres cabeza de hogar, y aunque parece que en una primera instancia la participación de mujeres en movimientos sociales no estuvo motivada por razones políticas, su influencia en la política latinoamericana es evidente. Por ello, podemos decir que todas estas mujeres son heroínas de la historia.

Después de la gradual independencia de los países latinoamericanos, la participación política y el voto femeninos fueron un objeto inmediato de atención: Ecuador fue el primer país en introducir el sufragio femenino en 1929, iniciando un proceso en toda América Latina que terminó en Paraguay en 1967. La introducción del voto femenino aumentó su participación política, alcanzando algunas de ellas cargos políticos de gran importancia, aunque en la mayoría durante períodos de gobierno muy cortos o provisionales. Michelle Bachelet fue la primera mujer elegida democráticamente como presidenta, en Chile 2006; y un año después lo fue Christina Fernández de Kirchner en Argentina. Cabe destacar que no fueron las primeras mujeres en ocupar un posición política de tal importancia en latinoamérica: Lydia Gueiler (Bolivia, 1978-1979), Ertha Pascal-Trouillot (1990-1991, Haití), o Rosalía Arteaga Serrano (1997, Ecuador, solo por unos pocos días) fueron escogidas a causa de diferentes crisis políticas; otras mujeres como Isabel Martínez de Perón (1974-1976, Argentina), Violeta Barrios de Chamorro (1990-1997, Nicaragua) o Mireya Moscoso Rodríguez (1999-2004, Panamá) también fueron escogidas, pero asociando sus carreras políticas a las de sus maridos.

Pero la heroicidad no solo se restringe a ámbitos estrictamente políticos. Mujeres como Cecilia Grierson (1850-1934, primera mujer en obtener el título de medicina en 1889, no pudo enseñar en la universidad por ser mujer), Elvira Rawson de Dellepiane (1867-1954, médica), Julieta Lanteri (1873-1932, también médica y activista por los derechos de las mujeres y niños) fundaron la Asociación de Universitarias Argentinas y la Liga Argentina de Libre Pensamiento.

Mujeres como ellas defendieron sus ideales en sindicatos y partidos políticos, convirtiéndose en iconos y modelos para generaciones posteriores y contribuyendo decisivamente a obtener una paridad en participación política y puestos de gestión.